Los Silos es considerado como un conjunto histórico por el Decreto 137/2004 de 29 de Septiembre por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes.
El núcleo fundacional de Los Silos se localiza en el entorno de la Plaza de la Luz, alrededor de cuyo perímetro de tendencia rectangular se ubican algunas de las edificaciones civiles más antiguas del pueblo. En el centro de la plaza se levanta un kiosko ecléctico de planta octogonal construido por D. Pisaca, bajo proyecto de J. Rodríguez de Vallabriga. En el extremo oriental de este espacio urbano se encuentra el edificio del Ayuntamiento, un inmueble de notables dimensiones, cuyos rasgos propios de la arquitectura tradicional fueron posteriormente transformados, mostrando una cubierta plana y una fachada en la que se distribuyen simétricamente ocho vanos así como un balcón cubierto. El ala meridional del inmueble sufrió una profunda transformación en estilo ecléctico, obra de M. Estanga.
Desde este conjunto central, la trama urbana de Los Silos se organiza en torno a cuatro vías principales que parten radialmente de la Plaza, la calle Estrella y la calle Benítez de Lugo, hacia el oeste; y las calles Doctor Jordán y del Olivo hacia el este. Intercalada entre estas últimas, la calle Chica y su prolongación, la calle Álamo, completan la retícula urbana del conjunto histórico que cuenta con dos nódulos urbanos destacados en sus extremos. La Plaza del Calvario y la Placeta de la Constitución.
A lo largo de las calles Estrella y Doctor Jordán se alinean inmuebles tradicionales de dos plantas, alguno de los cuales datan del siglo XVIII, con cubiertas de teja árabe a cuatro aguas y huecos simétricos en las fachadas, balcones en madera y ventanas de guillotina o de cojinetes macizos (números 5 y 7, Plaza de la Luz), con meritorias decoraciones de la carpintería, si bien muchas de ellas han sido transformadas posteriormente (nº 5 calle Doctor Jordán). Estas reformas han llegado a afectar a la totalidad de la fachada (nº 3 calle Doctor Jordán), aunque lográndose mantener la estructura original del edificio, la organización de las fachadas e, incluso, los trabajos en madera de los huecos.
A mayor distancia de la Plaza, tanto en la calle Estrella como la calle Dr. Jordán, pasan a predominar las casas terreras de finales del siglo XIX y principios del XX, con fachadas sencillas -compuestas de una puerta y dos ventanas laterales- rematadas por parapetos macizos que ocultan las techumbres de teja; o culminadas mediante cubiertas planas. Asimismo son frecuentes los inmuebles de dos plantas de corte clasicista en sus fachadas (ordenación simétrica de vanos y empleo de puertas-ventana en la parte alta con antepechos de rejería) o modificados en estilo ecléctico, con influencias de Estanga. En especial, ha de mencionarse uno de los edificios más antiguos de los conservados en Los Silos, situado en la calle Álamo esquina calle El Cantillo, distribuido en dos plantas con fachadas a ambas vías y que constituye un magnífico ejemplo de arquitectura doméstica tradicional del siglo XVII.
La calle Chica y su prolongación, la calle Álamo, ofrecen numerosos ejemplos de arquitectura tradicional, constituyendo uno de los conjuntos que menos transformaciones ha sufrido a lo largo del último siglo, predominando las casas de fachada sencilla de una sola planta (con cubierta plana o de tejas), junto a algún caso de fachada ecléctica del siglo XX. Sobresaliente es el nº 14, con dos plantas, buenas labores de carpintería y datadas en el siglo XVIII. Asimismo la calle Canapé, que conecta con el barrio de idéntica denominación, muestra edificaciones de categoría y cierta antigüedad. Alternan inmuebles de dos plantas con distribución simétrica de huecos en la fachada, cubiertas de tejas a tres y cuatro aguas y cronologías del siglo XVII (nº 11) y XVIII (nº 13).
En la Placeta de la Constitución, las transformaciones arquitectónicas en las últimas décadas han propiciado que sólo subsistan algunos inmuebles de cierto valor patrimonial, de finales del siglo XIX, organizados en dos plantas y de estilo ecléctico, con influencias de Estanga.
A lo largo de la calle del Olivo se disponen inmuebles de cierto interés, entre los que destaca el nº 13, datado en el siglo XVIII y organizado en dos plantas, con cubierta a cuatro aguas, huecos simétricos en la fachada y carpintería de madera; si bien, y al igual que ocurre en otras vías del núcleo urbano, a medida que nos alejamos del centro predominan las casas terreras de cubierta plana o las de dos plantas de estilo ecléctico o de resabios clasicistas.
Prolongándose hacia el oeste, la calle Benítez de Lugo ofrece buenos ejemplos de arquitectura tradicional, como la Casa Escuder (nº 1), datada en el siglo XVIII, o el nº 11, de idéntica fecha, y otras con fachadas clasicistas, con vanos enmarcados en cantería, cornisa pétrea y parapetos de mampostería (números 8 y 20). También se localizan diversos inmuebles de una planta y cubierta plana, datados en el tránsito del siglo XIX al XX y cuyas fachadas muestran el modelo ecléctico característico del momento. Inmuebles similares se localizan en la calle E. Olivera, perpendicular a aquélla.
Al otro lado de la plaza en dirección sur, la Iglesia de Nuestra Sra. de la Luz remonta sus orígenes a los primeros momentos de la historia del pueblo, quedando concluida hacia 1570, si bien sólo conserva elementos arquitectónicos correspondientes a los siglos XVIII y XIX, anteriores a la reforma realizada por M. Estanga, que modifica la fachada en estilo goticista sobrepuesta a la primitiva y dominada por una alta torre central sobre un atrio. El inmueble ha conocido una profunda restauración entre 1999 y 2001. Frente a éste y en el lado sur de la plaza se encuentra el edificio restaurado del antiguo convento de San Sebastián, organizado en torno a un patio claustrado, con galería abierta sobre pies derechos y antepecho macizo en madera. Las dos fachadas muestran una distribución de vanos, muchos de los cuales son de nueva factura, consecuencia de la discutida restauración de que fue objeto. Incluye el antiguo recinto de la Iglesia, hoy destinado a sala de exposiciones, de planta rectangular y artesonado mudéjar.
Al sur de la Iglesia, la plaza del mismo nombre, de morfología triangular, acoge diversas casas terreras, alternándose con inmuebles de fachada tradicional distribuida en dos plantas y alguna levantada en el siglo XX de estilo neocanario, como el nº 8 de la calle El Chorro, destinado a centro de atención a la tercera edad.
Por último, como elemento patrimonial destacado que contribuye a reforzar la imagen histórica del conjunto de Los Silos ha de citarse el adoquinado que cubre su red viaria, restaurado en la década de los ochenta, si bien se conserva el pavimento original de principios del siglo XX en el tramo correspondiente a la carretera general del norte.

