El Molino de Barranco Grande en Santa Cruz de Tenerife es considerado como un sitio histórico por el Decreto 418/2007 de 18 de Diciembre por la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes.
Los restos que quedan hoy no reflejan lo que fue en su día, antes de su destrucción casi total, el molino de Barranco Grande. Se trataba del típico molino de viento con forma troncocónica rematado por una cubierta irregular cónica separada del resto por un mecanismo de giro a base de collares de madera. A través de dicho remate, sobresalía por un lado el eje principal que sostiene las aspas y por su extremo opuesto, un palo denominando timón. Un ejemplo del que se está describiendo lo podemos encontrar en el molino de viento gemelo de «Cuevas Blancas».
El interior del molino es sencillamente un cilindro de 4 metros de diámetro que se dividía en tres plantas con una altura aproximada de 10 metros con puertas de acceso en planta baja y primera planta. La planta baja denominada «cabuco» estaba a nivel del terreno y servía de almacén y en algunas ocasiones de dormitorio del molinero. La subida a la primera planta se realizaba por una escalera de doble acceso que se adaptaba a la forma troncocónica y su anchura solía ser de un metro aproximadamente. En esta primera planta se encontraba un banco donde los clientes esperaban la salida del gofio que ellos mismos recogían en la boca de la tolba o «Cambal».
Mediante una escalera de madera se subía a la tercera planta donde se encontraba la maquinaria del molino y donde trabajaba el molinero.

