El Monasterio de Santa Clara de La Laguna es considerado como un monumento por el Real Decreto 293/78 de 27 de Enero por el Ministerio de Cultura a cargo de Pio Cabanillas Gallas.
Este convento era dependiente de la Orden Franciscana y fue fundado en 1547, aunque la iglesia y el convento terminarían de construirse en 1578 y fueron el cantero González Yánez y el albañil Bartolomé Hernández los encargados de la obra.
En 1697, un incendio lo dejó totalmente arrasado y el arquitecto Diego de Miranda se encargó de su reconstrucción.
La iglesia es de una sola nave y un impresionante artesonado cubre el presbiterio. A fondo de la iglesia se sitúan los dos coros separados por un dintel con medallones pintados. Una de las características más sobresalientes de la iglesia es su bello torreón con mirador de madera, que se ubica en la esquina del edificio.
El retablo mayor se fabricó entre 1720 y 1739. Consta de dos cuerpos y su calle central tiene una gran sensación de movimiento, debido a que parte de una planta poligonal muy quebrada (rota, hendida). En los nichos del segundo cuerpo, cuya disposición también es quebrada, se encuentran una Purísima de vestir del siglo XVII, un San Francisco de talla dorada y una Santa Clara.
En cuanto al convento, posee dos magníficos claustros que prácticamente se conservan como antaño.

