La Iglesia Catedral de San Cristóbal de La Laguna es considerada como un monumento por el Decreto 2911/1983 de 5 de Octubre por el Ministerio de Cultura y su ministro Javier Solana Madariaga.
En 1515, el conquistador Alonso Fernández de Lugo decidió construir esta parroquia en la Villa de Abajo, en su actual emplazamiento. En esa misma fecha se inició la construcción de la capilla mayor bajo la dirección del portugués Miguel Alonso. A principios de XVII ya contaba con tres naves y en 1619, el cantero Manuel Penedo levantó su actual torre. El número de naves se amplia a cinco y se concluye la construcción de la cúpula, en el último cuarto del siglo XVIII.
En 1819 se produce un hecho histórico: Los Remedios se convierte en sede catedralicia, porque el obispado nivariense, con sede en Tenerife, se segrega del de Canarias, con sede en las Palmas.
Durante siglos se realizan numerosas reformas en la iglesia, lo que aceleró su ruina y obligó a cerrarlo al culto en 1904. En ese mismo año, se aprueba el proyecto del ingeniero cubano José Rodrigo Vallavriga y Brito. En 1913 finalizó la construcción del nuevo templo, de planta de cruz latina, en el que se entremezclan elementos románticos y góticos.
Este edificio ha sido el que ha experimentado más reformas a lo largo de su historia. Por eso, no queda ni un solo vestigio de sus primitivas formas.
El retablo más importante es el de la Virgen de los Remedios. Es una obra barroca de Antonio Francisco de Orta. En la hornacina central se encuentra la imagen de la Virgen de los Remedios, una talla del siglo XVI. En las calles laterales y sobre la escultura de la titular del templo, se localizan las siete pinturas grandes que representan la vida de Jesucristo. La autoría de las mismas se atribuye a Hendrick Van Balen.
Entre las obras pictóricas destaca un gran Cuadro de Ánimas, situado en el crucero, obra de Cristóbal Hernández de Quintana.





